El acceso a la salud de los trabajadores en la economía informal

Laura Alfers Wed Jul 29, 2015

Las discusiones sobre las desigualdades de salud se centran a menudo en los obstáculos que los pobres enfrentan en lo que concierne al acceso a los servicios de salud. Esto es, sin duda, un aspecto importante en el debate sobre la provisión de estos servicios. Sin embargo, lo que se ignora con frecuencia es el hecho de que muchas personas pobres también son trabajadores, sobre todo trabajadores en la economía informal, que pueden encontrarse con barreras particulares de acceso basadas en la naturaleza y el lugar de su trabajo, y que tal vez tengan necesidades de salud ocupacional así como una necesidad de servicios generales de salud. Estas necesidades específicas significan que las intervenciones que se dirijan a los trabajadores en la economía informal quizás deban tener características adicionales a aquellas dirigidas a los ciudadanos pobres. 

Recientemente, WIEGO y tres de sus socios —Asiye eTafuleni, HomeNet Tailandia y la Asociación de Mujeres Autoempleadas (SEWA)— realizaron trabajos de investigación sobre el acceso a los servicios de salud de los trabajadores en la economía informal en tres países (Sudáfrica, Tailandia y la India, respectivamente) como parte de la Iniciativa de salud de los trabajadores en la economía informal de la Fundación Rockefeller (en inglés). El proyecto de salud de los trabajadores en la economía informal busca reflexionar sobre maneras de mejorar el acceso a los servicios de salud de los trabajadores en la economía informal.

Si bien no todos los trabajadores en la economía informal son pobres, existe una mayor posibilidad de ser pobre en la economía informal. La investigación concluyó que había muchas similitudes entre los problemas que enfrentaban los trabajadores en la economía informal en el acceso a los servicios y aquellos que tenían las personas pobres en general. Entre estos problemas destacaban la mala calidad de la atención clínica que experimentaban al visitar los establecimientos de salud pública, el acceso limitado y costoso a los medicamentos y las pruebas diagnósticas, número insuficiente de trabajadores sanitarios de primera línea, ineficiencias en el sistema de salud que requieren costosos desembolsos de parte de los usuarios, mala coordinación entre los establecimientos de salud, y una falta de información y educación adecuada sobre los servicios de salud disponibles. 

Había, sin embargo, también problemas que estaban relacionados específicamente con los trabajadores en la economía informal. Está, por ejemplo, el hecho de que para los trabajadores en la economía informal el tiempo es, muy literalmente, dinero. Si una trabajadora autoempleada en la economía informal tiene que esperar en una larga cola en un establecimiento de salud abarrotado de gente, significa que no puede trabajar y que pierde ingresos. En Ahmedabad, India, este hecho casi llevó a Subhadraben, una miembro de SEWA, a no buscar tratamiento para su problema cardíaco que ponía en peligro su vida.

También existen reglas formales de exclusión que les hace difícil a los trabajadores en la economía informal tener acceso a la atención sanitaria en el lugar donde trabajan. En Durban, Sudáfrica, se encontró que los comerciantes en un mercado del centro de la ciudad habían sido excluidos del acceso a los servicios de salud cerca de su lugar de trabajo y que se les había dicho que tenían que registrarse y usar los servicios de salud en una clínica cerca de donde vivían. Este lugar no era conveniente para muchos de los comerciantes que pasan mucho más tiempo en su lugar de trabajo que en su hogar. Un problema similar experimentó Kanchana, una trabajadora del hogar que vive en Bangkok, cuya inscripción en el registro civil en su provincia rural natal y las condiciones de su empleo le hacían difícil inscribirse para obtener servicios de salud gratuitos en la ciudad. 

Las intervenciones de salud que se dirigen hacia los trabajadores en la economía informal tienen que tomar en cuenta algunas de estas necesidades específicas. Como parte del Proyecto de salud para los trabajadores en la economía informal, WIEGO y sus socios han diseñado diversos modelos multimodales para mejorar la provisión de servicios de salud a los trabajadores en la economía informal. Éstos incluyen diálogos con los proveedores de servicios de salud a diferentes niveles para que estén conscientes de las necesidades de los trabajadores en la economía informal; mejor acceso a la información sanitaria; educación a través de centros de información dirigidos a los trabajadores en la economía informal que laboran en lugares de trabajo informales; e intervenciones centradas en mejorar la salud y seguridad en el lugar de trabajo, incluyendo iniciativas de diseño urbano y llevar a los proveedores de servicios de salud a los lugares de trabajo.