Las trabajadoras del hogar (no) son “como de la familia”

Tania Espinosa Sánchez Wed Jun 15, 2016
Occupational Groups: Domestic Workers

El 16 de junio del 2011 fue un día histórico para los trabajadores y las trabajadoras del hogar alrededor del mundo: El Convenio 189 sobre trabajo decente para trabajadores y trabajadoras del hogar (C189), fue adoptado por la Conferencia Internacional del Trabajo en Ginebra, Suiza. El documento fue producto de años de lucha de las trabajadoras del hogar organizadas a nivel nacional, regional e internacional junto con sus aliados.

El valor del C189 es jurídico pero también cultural, porque con el reconocimiento de sus derechos, las trabajadoras del hogar pasan de ser consideradas “como de la familia” a ser reconocidas como trabajadoras, lo cual trae consigo la urgencia de crear hogares más justos.

El nacimiento del C189

Aunque el C189 nació en 2011, los esfuerzos para conseguirlo empezaron años atrás, lo cual requirió un par de reuniones globales de las organizaciones regionales y nacionales de trabajadoras del hogar, la primera de ellas en 2006 en Holanda y la segunda en 2008 en Suiza. Ahí se decidió la formación de una red internacional de trabajadoras del hogar y se formuló una campaña para conseguir un convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)  que reconociera sus derechos. La Red Internacional de Trabajadoras del Hogar (IDWN, por su sigla en inglés) fue creada en 2009 y lideró la campaña internacional que llevó a la adopción del C189.

Lea sobre los esfuerzos de las trabajadoras del hogar para lograr la adopción del C189

De acuerdo a la OIT (2013, 43), las personas ocupadas en el trabajo del hogar constituyen del 4 al 10% del total de la fuerza laboral en países en desarrollo y del 1 al 2.5% del total de la fuerza laboral en países desarrollados. El C189 reconoce los derechos de este grupo, entre ellos, el derecho a la seguridad social, al salario mínimo, a un horario de trabajo, compensación de horas extraordinarias, periodos de descanso diarios y semanales, vacaciones pagadas y negociación de las condiciones de trabajo establecidas por escrito.

Vea una lista de los países que han ratificado el C189

El movimiento global por los derechos de las trabajadoras del hogar

En 2013, la IDWN se convirtió en la Federación Internacional de Trabajadoras del Hogar (FITH) en Montevideo, Uruguay, como un siguiente paso de la organización global de las trabajadoras. La FITH apoya a organizaciones nacionales de trabajadoras del hogar para luchar por la ratificación del C189 en sus países e impulsa la organización de las trabajadoras del hogar en sindicatos, en donde todavía no existen.

Lea más sobre la conformación de la FITH

En 2016 la FITH lanzará la campaña “Mi Justo Hogar”, iniciada en 2015 en colaboración con la OIT, que invita a las personas empleadoras a que de manera personal firmen el compromiso de cumplir en sus hogares las protecciones básicas que el C189 establece.

La campaña “Mi Justo Hogar” se lanzará internacionalmente el 16 de junio, de la mano de varias organizaciones afiliadas a la FITH, como la Confederación de Sindicatos de Hong Kong (HKCTU); el Sindicato de Conservación, Hoteles, del Hogar, Bienestar Social y Consultoría (CHODAWU), en Tanzania; y el Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH), en México.

Las campañas globales en el ámbito nacional

En el caso de México, CACEH empezó a trabajar con el sector de las personas empleadoras desde 2010, con una iniciativa similar a “Mi Justo Hogar”. Como resultado, en 2015 se presentó la campaña “Hogar Justo Hogar”, una iniciativa a través de la cual los empleadores y las empleadoras en el país unen su voz para promover la ratificación del C189. CACEH, “Hogar Justo Hogar” y el Sindicato Nacional de Trabajadoras del Hogar (SINACTRAHO) se unen a la campaña global “Mi Justo Hogar”.

SINACTRAHO y CACEH lanzando la campaña “Mi Justo Hogar”SINACTRAHO y CACEH lanzando la campaña “Mi Justo Hogar”. Foto: SINACTRAHO.

Marcelina Bautista es una de las tres Secretarias Generales del SINACTRAHO y ha hecho énfasis en que las trabajadoras del hogar no buscan ser adoptadas por las familias, sino que sus derechos sean reconocidos. El ser consideradas “como de la familia” anula sus derechos y deja sus condiciones laborales supeditadas a los valores de la familia con la que se trabaja o a los sentimientos involucrados en una relación laboral no reconocida, lo cual a su vez significa un alto grado de vulnerabilidad.

Es por esto que las trabajadoras del hogar no buscan que las familias sean “mejores familias”, sino que los hogares en tanto lugares de trabajo sean “hogares más justos”.

Aunque el C189 no ha sido ratificado por México, el SINACTRAHO mantiene una campaña de capacitación a las trabajadoras del hogar en donde se explica la existencia, contenidos y alcances del Convenio. Se busca lograr que tengan acceso al seguro social obligatorio y se les sensibiliza para que conozcan la importancia de estar aseguradas. 

Marcelina cuenta que las trabajadoras del hogar también han aprendido que muchas veces hay personas empleadoras que no tienen conocimiento de los derechos que tienen las trabajadoras y que, cuando los conocen a través de las campañas, deciden sumarse aunque encuentran obstáculos para garantizarlos. Por ejemplo, no existen formas poco burocráticas de afiliación de las trabajadoras al seguro social o tabuladores oficiales que determinen cuál sería un salario justo.

Empleadores de México se unen a la campaña “Mi Justo Hogar”Empleadores de México se unen a la campaña “Mi Justo Hogar”. Foto: SINACTRAHO.

El C189 cumple 5 años y en su infancia se dibuja un enorme potencial de cambio a futuro. Celebremos la transición que ya inició, en donde las trabajadoras del hogar se emancipan de la familia y se consolidan como lo que son: trabajadoras del hogar.

Lectura recomendada: 

Celebrando el Día Internacional de las trabajadoras del hogar con Myrtle Witbooi, activista pionera en el movimiento

 

 

Para hacer constar nuestra preocupación por el potencial ocultamiento de la desigualdad de sexos que se presenta a nivel discursivo, y de realizar textos cuyos contenidos sean accesibles para todas nuestras audiencias, en nuestras publicaciones haremos un desdoblamiento de los sustantivos al principio para denotar que nos referimos tanto a hombres como mujeres. A partir de entonces, de no existir alternativas, recurriremos al uso de genéricos femeninos  en el plural en reconocimiento a la gran proporción de mujeres que se desempeñan en el trabajo del hogar. 

Foto: Jonathan Torgovnik/Getty Images Reportage