Tecnología en la base de la pirámide económica: ¿Qué impide que llegue a los trabajadores y trabajadoras en empleo informal?

Fri Jan 27, 2017

Por Kendra Hughes

En los últimos años, ha habido un creciente énfasis en el potencial de la tecnología para sacar a millones de la pobreza. Los Objetivos de desarrollo sostenible (ODS) fijan los indicadores internacionales garantizando que los pobres y las personas vulnerables disponen de los mismos derechos a recursos económicos, incluyendo a tecnologías apropiadas (Objetivo ODS 1.4) y modernización tecnológica que mejore la productividad (Objetivo ODS 8.2). Además, el primer informe del Panel de Alto Nivel de la ONU sobre el Empoderamiento económico de las mujeres reconoce “el aumento de los recursos digitales, financieros e inmuebles” como uno de los factores principales para el empoderamiento económico de las mujeres.

Conozca más sobre la participación de WIEGO en el Panel de Alto Nivel de la ONU sobre el Empoderamiento económico de las mujeres y sobre la entrevista a Renana Jhabvala (en inglés), participante del panel y presidenta del consejo de WIEGO.

El consenso en torno a la necesidad de mejorar el acceso a tecnología asequible parte de la adopción desigual de tecnología entre los trabajadores y trabajadoras*  pobres, a pesar de un mayor énfasis internacional y las inversiones en su potencial. Para alcanzar los ODS y objetivos similares, hay que entender los obstáculos específicos que han limitado la adopción tecnológica de los trabajadores en empleo informal. 

En 2015, WIEGO y Practical Action (con el apoyo de la Fundación Rockefeller) llevaron a cabo una investigación en cinco ciudades (Ahmedabad, Dhaka, Durban, Lima, y Nairobi), (en inglés), para conocer las tecnologías utilizadas por los trabajadores en empleo informal y las barreras que afrontan para adoptar tecnología favorable a sus medios de sustento. Para este proyecto “la tecnología” fue conceptualizada acorde con la literatura (en inglés), que la conciben como parte de las herramientas y equipo, habilidades/saber hacer, y propiedad y acuerdos institucionales sobre el uso tecnológico.

Lea aquí el informe completo de este estudio, "Tecnología en la base de la pirámide: lecciones de Ahmedabad (India), Durban (Sudáfrica) y Lima (Perú)" (en inglés).

“tecnologías” En un estudio reciente, trabajadores en empleo informal identificaron algunas de las herramientas más básicas –cuchillos, tijeras, cuerda– como las “tecnologías” utilizadas en su trabajo. Foto: Asiye eTafuleni.

La investigación participativa junto a trabajadores en empleo informal de diferentes ocupaciones, incluyendo a trabajadores de la construcción, trabajadores de la industria textil, productores a domicilio de varitas de incienso, comerciantes de mercado, porteadores de mercado, operadores de transporte no motorizado, vendedores ambulantes y recicladores, mostró que algunas de las tecnologías más básicas, como un cubo de metal (usado por los trabajadores de la construcción para transportar el cemento), una balanza (utilizada por los vendedores ambulantes) o una tabla de madera (utilizada para enrollar a mano las varitas de incienso) eran algunas de las “tecnologías” más importantes identificadas por los trabajadores. El estudio también aportó conocimientos sobre varios factores interrelacionados que impiden la adopción de mejores tecnologías en la base de la pirámide económica:

1) Políticas punitivas: A pesar de que el empleo informal representa una gran parte del total de empleo urbano en los países estudiados –80 por ciento en India, (en inglés), 67 por ciento en Perú y 26 por ciento en Sudáfrica (en inglés)– muchos tipos de trabajadores carecen de reconocimiento y protección legal. Ciertos tipos de normativas urbanas desincentivan que los trabajadores en empleo informal hagan inversiones en mejor tecnología. Los vendedores ambulantes, recicladores, trabajadores de la industria textil a domicilio y trabajadores de la construcción, por ejemplo, trabajan con un nivel de vulnerabilidad que impide la inversión y mejora en tecnología. En algunos casos, las normativas municipales pueden provocar que la mejora de herramientas o tecnología aumenten en realidad al acoso a los trabajadores.

Por ejemplo, en Durban, Sudáfrica los trabajadores han abandonado el uso de ciertas herramientas esenciales para su trabajo, como los cuchillos y navajas usados en el proceso de reciclaje del cartón o metal, por miedo a ser arrestados o multados por la ley “Peligros y conductas en el espacio público”, adoptada por la municipalidad en junio de 2015, que enumera una extensa serie de objetos prohibidos en el espacio público. Por ejemplo, una mujer recicladora de cartón, comentó que ahora utiliza un pedazo de cristal en vez de un cuchillo para quitar el celo de las cajas de cartón que recicla.

herramientas esenciales en su trabajo Los recicladores de Durban han dejado de usar cuchillos, herramientas esenciales en su trabajo, por miedo a ser arrestados. Foto: Asiye eTafuleni.

2) Falta de acceso seguro al espacio público: A menudo, los vendedores ambulantes y otros trabajadores en empleo informal usan el espacio público con propósitos económicos, pero en algunas ciudades carecen del reconocimiento legal apropiado para hacer esto. Esto significa que a veces se exponen a la confiscación de sus bienes y equipo, aparte de a desalojos y otras formas de acoso. Debido a esto, es menos probable que ellos mejoren sus herramientas de trabajo por miedo a que sean rápidamente confiscadas. Un vendedor ambulante de Lima dijo que el equipo móvil como el carrito para vender comida es importantes porque, “[…] en el momento que llega la policía, tenemos que correr”. Como reflejó uno de los coordinadores del proyecto, “La realidad es que, para algunos trabajadores en empleo informal, poseer tecnología es una responsabilidad que más que ventajas, conlleva riesgos”. Por otra parte, los emolienteros de Lima (vendedores ambulantes de bebidas tradicionales peruanas) son reconocidos legalmente y se les permite vender en el espacio público. Algunos de los emolienteros encuestados habían invertido en neveras o en resistentes carritos de metal, facilitado en parte por el hecho de que tienen acceso permanente a espacios de venta y a la red eléctrica.

Un vendedor ambulante de Lima

Un vendedor ambulante de Lima identificó su lona de plástico como su herramienta “tecnológica” más importante. Foto: Themis Castellanos.

3) Acceso a infraestructuras en el lugar de trabajo: Un acceso seguro y asequible a infraestructuras y servicios, incluyendo electricidad, agua y saneamiento y un espacio seguro para almacenar, son medidas claves para la adopción de tecnología. Los vendedores de mercado encuestados en Lima mostraron algunos de los niveles más altos de inversión en tecnologías. Como vendedores de comida fresca y preparada, los comerciantes operan en los puestos de los mercados con acceso a la red eléctrica, agua, espacio seguro para almacenar, y un lugar fijo para la venta. Estos servicios básicos han aportado a los comerciantes un entorno estable en el cual adquiere sentido invertir en diversas tecnologías, incluyendo balanzas digitales, máquinas para cortar carne y vitrinas de muestra refrigeradas.

En cambio, cuando no existen infraestructuras en el lugar de trabajo, su ausencia presenta un claro obstáculo para la adopción y adaptación tecnológica. Muchos de los operadores de transporte no motorizado que utilizan carritos o carretas para llevar el agua, comida y bienes a los comerciantes del ajetreado mercado de Warwick Junction en Durban carecen de un lugar seguro para guardar sus herramientas de trabajo, lo que les hace vulnerables al robo. Por ejemplo, un porteador de agua dice que el tipo de carrito modificado que utiliza para llevar agua a los vendedores del mercado ha sido robado al menos 20 veces desde 2010. Cada vez, se ve obligado a asumir el coste de la compra y modificación de un nuevo carrito, lo que puede llevar una semana y reducir sus valiosos ingresos.

4) Bajos ingresos, elevados costos de producción = poco capital para invertir: A menudo, los trabajadores en empleo informal viven precariamente lo que hace que cualquier inversión pase a ser una gran decisión, que ha de ser valorada entre sus muchas necesidades. Por ejemplo, a menudo su trabajo requiere que sus bajos ingresos sean destinados a pagar las cuotas de los permisos, servicios básicos (agua, electricidad, etc.) en sus lugares de trabajo y/o gastos de transporte. Al final, disponen de poco capital para invertir en la mejora de la tecnología.

La situación era especialmente complicada para las mujeres que fabrican ropa o varitas de incienso en sus casas de Ahmedabad. Entre sus bajos ingresos y la necesidad de cubrir los costes de producción no salariales (servicios, transporte, reparaciones y mantenimiento, etc.), muchas reportaron que no tienen capital para invertir en máquinas de coser nuevas o máquinas para mezclar incienso. Como resumía una trabajadora a domicilio de la confección, “Hoy en día la gente utiliza máquinas completamente motorizadas porque con estas se hace el trabajo en menos de diez minutos. La máquina Zuki (un tipo de máquina de coser con motor) es una nueva tecnología. […] Pero son caras y por ello solo unos pocos las usan. Cuestan unos 15 000 INR”. Así pues, a pesar de que los trabajadores en empleo informal conocen el beneficio económico de la inversión cuando se introduce o mejora la tecnología, como en este caso con la máquina de coser motorizada, tener el acceso al capital necesario resulta un desafío.

Los trabajadores se encuentran con limitaciones de capital para mejorar la tecnología. Los trabajadores se encuentran con limitaciones de capital para mejorar la tecnología. Foto: Paula Bronstein/Getty Images Reportage.


La organización ofrece el potencial para encontrar soluciones 

A pesar de que los trabajadores de las ciudades estudiadas se enfrentan a desafíos significativos para la adopción y mejora de la tecnología en su trabajo, sus organizaciones están encontrando caminos para superarlos. Por ejemplo, las trabajadoras a domicilio de la confección en Ahmedabad pueden acceder a préstamos del banco de la Asociación de Mujeres Autoempleadas (SEWA) para invertir en mejores máquinas de coser. Organizaciones de porteadores en los mercados de Lima han negociado con los dueños de los mercados para obtener formación y poder operar los montacargas durante un proceso de modernización del mercado. Trabajar con estas organizaciones representa una vía clave para garantizar que la tecnología responde a las necesidades de los trabajadores en empleo informal y beneficia a aquellos en la base de la pirámide económica.

 

Este artículo es parte de una serie sobre trabajadores en empleo informal y tecnología Puedes encontrar aquí el primer artículo de la serie. 

Foto: Juan Arredondo/Getty Images Reportage

* Para hacer constar nuestra preocupación por el potencial ocultamiento de la desigualdad de sexos que se presenta a nivel discursivo, y de realizar textos cuyos contenidos sean accesibles para toda nuestras audiencias, en nuestras publicaciones haremos un desdoblamiento de los sustantivos al principio para denotar que nos referimos tanto a hombres como mujeres, y a partir de entonces, de no existir alternativas, seguiremos las reglas gramaticales del español y recurriremos al uso de genéricos masculinos en el plural.

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